Beneficio con denosumab en el cáncer renal con metástasis óseas

Un estudio realizado en más de 9000 pacientes indica que los inhibidores de RANKL ofrecen múltiples ventajas frente a los bisfosfonatos.

Científicos de la Universidad Thomas Jefferson han establecido que los pacientes con carcinoma de células renales y metástasis óseas se benefician más de la terapia con denosumab, en comparación con los bisfosfonatos. Denosumab redujo significativamente el uso de opioides y prolongó en mayor medida la supervivencia global a los 5 años. Las ventajas también se manifestaron en la subpoblación de pacientes tratados primero con bisfosfonatos y luego con denosumab, según afirma Adam Metwalli, director del estudio.

El investigador prosigue indicando que el carcinoma renal es la neoplasia renal más frecuente y que las metástasis óseas representan un marcador de enfermedad agresiva, con impacto profundo en la calidad de vida del paciente. La interacción entre las lesiones líticas y la vía de señalización estimulada por RANKL contribuye a la destrucción ósea, al dolor y a las alteraciones metabólicas, lo que asigna relevancia a las terapias dirigidas a la remodelación ósea, asegura Metwalli. Aunque los bisfosfonatos han sido utilizados tradicionalmente como tratamiento paliativo, su eficacia en el carcinoma renal metastásico es limitada, especialmente en pacientes con deterioro renal, añade el científico.

En contraste, los inhibidores de RANKL podrían ejercer efectos adicionales sobre la biología tumoral y la respuesta inmunitaria, lo que ofrece una potencial explicación a las mejoras observadas en términos de supervivencia, teoriza el investigador. Metwalli concluye señalando que a pesar del tamaño del estudio, no ha podido ser excluida la influencia de potenciales factores confundidores que no se encontraban disponibles en el conjunto de datos analizado.

Fuente: www.immedicohospitalario.es